
Say no more...
Hace días que no hay nada nuevo bajo el sol, o bajo este blog porque no ha salido el sol, al menos no tanto. Y yo que suponía que me inspiraba más cuando las nubes cubren la ciudad, o quizá las he dejado de lado un poco a propósito. Será también que suspendieron las rentas en el Saharis de Galerias. Pero aun así, he visto más películas en este mes de octubre que en lo que va del año. Como recordarán en Videodrunk solía poner algunos cuantos comentarios de las películas o videos o documentales que andaba viendo, pero creo que perdí el paso y ritmo de ese blog que hacíamos entre Arturo y yo. Por el momento enlistaré algunas de esas cintas que he visto en estos últimos días y de las que al mismo tiempo no me han dado ganas de comentar algo. Sinceramente, es que pasa, que la mayoría han sido malas; comenzando con Hard Candy... pfff, al menos aguante verla hasta el final, de esa si me reservo todo comentario, bueno, ya lo había hecho en Popstitutes. A principios de semana vi una peli filmada en el País Vasco llamada: Aupa Etxebeste!, que por cierto la trajeron al 26 Foro Internacional de la Cineteca. Cosa curiosa, la mayoría de las películas a exhibirse se pueden conseguir con nos cuantos clicks, y claro, con un poco de paciencia. /// Café Lumiere también esta incluida, aunque no he tenido tiempo de verla aun. La que también está en espera es Las partículas elementales, basada como sabrán, en la novela de ese malandro de Michel Houllebecq. ///Una que sí recomiendo ampliamente es Art school confidential de Terry Zwygoff; con esta van a reír los estudiantes de artes visuales que se vean reflejados ahí: humor finolis. Creo que la estrenaran pronto en salas comerciales. /// Sympathy for lady vengeance es una muy Buena película, aunque Arturo me haya advertido algo asi como: “Pues no se si te vaya a gustar a tí, lo que sí, es que te vas a ir de espaldas con la dirección, es algo muy épico” Estoy de acuerdo con lo buena dirección, es para impresionar a cualquiera. Con el final sí medio bostecé. Pensé: “Que lo maten y yaaa...” /// Otra que vi y me gustó, es Freud, pasión secreta de John Houston que es un tipo de semblanza del personaje y sus escritos; donde los ataques psíquicos se sucedían casi como fenómenos paranormales, lo cual vino al traste o contraste con lo que trajo a presentar en su exposición Txema Novelo, donde como parte de la instalación estaba un libro de Dion Fortune (Psychic Self defense) así lo entendí un poco mejor. /// Liquid Sky es uno de esos filmes olvidados en el olvido; es una cinta que tuvo poca difusión en su momento, al parecer ahora le están dando otro lugar. Es la historia de unos extraterrestres que vienen al planeta tierra a conseguir heroína, pero deciden quedarse a bailar New Wave en New York y drogarse con los humanos underground, ¿esta con madre, no? Todo con una estética como de color neón y post-punk-wave. Por cierto, me invitaron los chicos de Anemos Cineclub, de la Facultad de Psicología para presentarla el 26 de nov. Por si alguien quiere verla, aunque sin subtítulos es muy entendible. /// State of grace es una película que me había grabado hace tiempo mi amigo Jiménez, quien por cierto viene a presentar un libro de fotografías, será el mismo día de la presentación del Vuélvete Underground, de lo cual tienen aquí mismo el flyer. Ahh, State of grace va de unos medianos malandros que representan en NY la mafia Irlandesa. Ellos versus la mafia italiana. Sean Penn haciendo buenos buenos papeles, y Ed Harris, es de los mejores para representar la violencia insospechada, ja! /// Thumbsucker también la vi en la comodidad de mi cuarto, pero creo que fue antes de octubre, así que no cuenta. Flices trazos.
No sé exactamente desde cuando es que tomo café. Por mucho tiempo no me gustó, o simplemente no me interesaba tomar café. Pero fue en la Facultad donde comencé a comprar casi cada mañana un vasito de café para abrir bien lo ojos y aguantar a la maestra de Retórica que tanto gorro ponía. Café negro, americano solamente. Me dio por pensar que podría hacer unos cuantos comentarios sobre esta bebida que a muchos suele gustar y a los que no, simplemente te le hacen el feo y dicen: es que me cae mal al estómago, tengo problemas de gastritis, etc. Ok los entiendo, hay que ser moderados con todo. A manera de repaso y como recomendación o advertencia cito los siguientes lugares donde he tomado café en la ciudad de Monterrey, me hayan gustado o no. Si hay uno que merezca la vuelta ir a probarlo, avísenmeObvio, esto lo escribo bajo los efectos del café.
Café de la Facultad de Filosofía y Letras UANL: Las cafeterías de las facultades suelen estar siempre abarrotadas de gente y mucha comida para los que se lo pasan ahí todo el día quemándose las cejas y, por consecuencia ponen poca atención en el café que venden. Me imagino también que por cuestiones de espacio es que no tienen una buena máquina cafetera de esas que lo hacen al vapor, al menos en las que me ha tocado conocer de la UANL. También es cierto que finalmente no les conviene que la gente se quede ahí ocupando espacio horas y horas tomando una tasita de café, mientras la gente busca espacio para colocarse con su plato de comida. El café de ahí en un principio era medianamente bueno, recuerdo. Ya luego, como digo, les importó poco si el café era de grano molido o Decáf. Obvio, era café soluble, pero juraban que estaba recién molido.
HEB: Este supermercado ha terminado por convertirse en uno de mis predilectos para comprar varias cosas, entre ellas el café que venden ahí. Resulta que es novedoso para un regiomontano que él mismo pueda escoger su café, pesarlo y molerlo. Antes, hasta te dejaban ponerle tu mismo el precio, dándote la oportunidad de intercambiar etiquetas y cantidades. Creo que después de un tiempo se dieron cuenta de ello. Otra gran ventaja es que tu escoges la cantidad que quieras, puedes comprar 20 o 30 pesos si no traes más, which is cool, eso te dura una semana, y aparte no da tiempo para que se le vaya la frescura. Suelo comprar Coatepec, Caracolillo o Córdoba, todas con C de café.
Café Venus (Real de Catorce) Posiblemente el mejor café que he probado en mi vida. Hace algunos tres años fue la última vez que visité Real de Catorce. Pasaba por fuera del Café Venus, pero siempre se veía cerrado, tenia curiosidad, y fue hasta el ultimo día que estuve ahí que lo abrieron, iba de salida y llegué. Charly, el dueño, un alemán muy buena onda es el mismo que prepara el café y los exquisitos pasteles y el café que está recién molido y recién hecho.. Una gran taza de ese café te hace amar todo Real de Catorce y viajar despierto todo el trayecto a Monterrey. Cuando vayan búsquenlo, esta sobre la la calle principal: Lanzagorta.
Super 7: Mi recurso mas recurrente cuando se acaba el que tengo de HEB, y por que me queda frente al trabajo. Por un tiempo me acostumbré tomar café del Super 7, no me cuestionaba mucho el sabor, necesitaba uno para despertar y ya. Me gusta cuando en invierno ponen en promoción lo de un café con dona incluida por 12 pesos. Lo que no me gusta es que no respeten cuando te dicen que después de una hora el café te lo dan gratis, no es cierto, sólo una vez me ha pasado que si me lo dieran gratis, las otras veces hasta discuten el horario, y te dicen: ah, pues es lo que hay, si lo quiere vale 10 pesos.
Sanborns / Vips: Siempre he considerado los cafés que venden en estos restaurantes son como funcionales, meramente por el hecho de que su sabor no es nunca lo más rico que uno haya probado (en mi caso) y porque finalmente no te sabe del todo mal y termina uno prendido. El de Sanborns siempre me ha dao la sensación de estar tomándome un café quye tiene mantequilla, y en todo caso creo que prefiero el que venden en Vips, aunque nunca he comprado del que venden para llevar en bolsas. Puedes beber tazas y tazas porque hay siempre refill, pero también pasa que puedes llegar a tu casa a revolcarte unas dos o tres horas a la hora de querer dormir, no sé, tiene ese efecto malaonda, o será que siempre he ido por las tardes o noches.
Starbucks: La novedad en la ciudad para muchos significa: “Óorale, nunca había pensado que tomar café fuera tan padre” Un poco como pasa con los iPods, con gente que en su vida se había puesto a escuchar un disco entero (no estoy generalizando). Pero creo que la ciudad se puede hacer más cafetalera con estos establecimientos, por sus innegables atractivos. Y en sí el café de Starbucks es buenísimo, no vamos a hablar de los precios y cosas así. Creo que vale la pena pagar 16 pesos por un café americano en un vaso mediano porque el café estás muy bueno, y el lugar es agradable
Andati (Oxxo): Tanta promoción para tan mal café. Y resulta que hasta las frases promocionales son malas: “Caliente, pero fresco” ¿Qué es eso, por favor, no se les ocurre otra cosa? Suponemos que es un café fresco. Es obvio lo de la competencia con el del Super 7, pero hasta los vasitos están re-pinches, los han visto? El café en sí es malo, sabe como a tierra, lo he sentido como re-quemado, creo que casi no se les vende y harán unas 4 jarras al día, lo cual es muy poco, eso da pie a que lo tengan ahí calentándose mucho rato.
Dir. Yibrán Asuad
Algo debe de haber aquí, ustedes dirán, teniendo en cuenta que trabajan artistas como Yibràn Asuad, Miguel Calderón, Artemio, Sonido Lasser Drakar, Edwarda Gurrola o Diego Luna. Yo creo que sí lo hay, pero medio se les va de las manos la idea de toda la película por culpa de algunos momentos sobreactuados o malactuados o con la poca definición e inconsistencia que tiene el guión en sí.
Mientras la veía, me pasó por la cabeza que sería genial poder explotar en un filme la estética de usos y costumbres de esos submundos en donde unos dealers tan primitivos como yonkeados manejan a diestra y siniestra un barrio de tantos en la Ciudad de México.
No sé qué tanto influya la cuestión de que ese filme se hizo en 1999 y lo estrenaron apenas hace tres años, las cosas cambian, you know. Véanla si tienen tiempo y si quieren saber un poco de todo lo que se hace en México a nivel independiente.
De muy reciente factura, Don´t take your life es el primer libro del cantante de la banda de pop punk originaria de Pórtland Oregon; Clorox Girls.
Justin Maurer expone literaria y literalmente los que podrían ser los episodios más significativos de su vida. Los primeros cinco relatos están estrechamente vinculados a una visión autobiográfica de su paso por la adolescencia, una adolescencia punk, en donde gustaba de monearse con gasolina mientras escuchaba discos de Black Flag y Circle Jerks.
En un estilo más bien directo y de pocas pretensiones literarias, Justin logra conmover a través de pequeños sucesos que si bien recuerdan a los textos de John Fante, también tiene una visión propia que hace que te imagines la vida de un sensible chico punk rocker de gira por ciudades de Canadá y Estados Unidos. Como en ese relato donde conoce a Sadie, una guapísima chica de Vancouver que lo deja simplemente anonadado, pero deja de verla mucho tiempo, y luego, sin esperarlo, ella llega a la banca de un parque cuando él se encuentra en una situación difícil, logrando una imagen o situación tan sublime, al menos eso es lo que me parece.
Un poco me arrepiento de no haber ido a ver a Clorox Girls, creo que la hubiera pasado re-bien.

Pasa luego que uno tiene como en el olvido a ciertos grupos o a cierto tipo de grupos y que, un día, así como a lo lejos vas caminando por entre los puestos de la Lagunilla y escuchas algo que te suena re-bonito y re-maniaco, vamos que llama tu atención sobremanera Volteo a preguntarle al d. j. callejero: ¿Qué es eso que suena? Me dice: ahh, es un cover de Los Saicos. Lo sé, pero ¿quién hace el cover?. Ahh, son Wau y los Arrrghs!
Es garage del bueno y del arriesgado, del de farfisa incendiaria y tambores emdemoniados. Una banda que suelta todo lo que tiene para dar en cada una de sus canciones. En principio lo que más me impresionó es la voz: casi como escuchar a un cabrón recién salido del hospital, al que algo le ha pasado en la voz, que se la madreó, pero que le quedó con madres así. O la de un wey que de plano sabe guturizar de muchas maneras, todas pensando en un rock cavernoso.
Les recordarán seguramente a esos diablillos de Dr. Explosion; rock de la misma escuela, seguro que sí, Please, Gimmie some more of those old and dusties sixtie vinils.


Les contaba hace poco en Proud Brothers, el programa que transmitimos cada martes, que había tenido un sueño en donde el Arturo y yo andábamos en Real de 14, habíamos ido a lo de un festival como de música del mundo que le llaman. Estábamos sentados en la plaza y en la acera del frente veía yo a tres tipos japoneses, por lo que pensé que serían parte de los Acid Mothers Temple. Les pregunto y me dicen que sí, que son ellos, pero que en esta ocasión los habían invitado a otro pueblo cerca de ahí, para participar en un homenaje a Derek Bailey. En fin, en el sueño nos sorprendiamos los dos y comenzábamos a platicar con ellos por largo rato.
Rara vez me ha pasado algo así, pues resulta que Acid Mothers Temple vienen a tocar al DF, lo cual me parece una cosa genial. Y yo que había hecho planes para caerle al Txema, a Icaza, al Bona, a Toño, y Ali y a Nelly y hasta iba a poner discos en una fiesta de una bodega de Tepito y vería a los Clorox Girls que tocan este próximo 12 de agosto en el Alicia como parte del Japanese New Music Festival. Bueno, pues cambio de planes, iré al Foro Alicia pero para ver a estos Japos Locos, como me gusta decirles. Deberían de animarse e ir, creo que va a estar de putamadre!
P. d. El flyer por algún error no tiene la fecha. Es el 10 de septiembre, cae en domingo, ni modo.
La única vez que me habia tocado ir a el super siete por un café y ver que estuviera caducada la hora para que fuera “fresco” me negaron mi café gratis, pero no me eonoje ni nada, solo lo pagué así, aunque no estuviera “recién hecho”. Hoy domingo que voy por uno, el café estaba caducado ya hacia mas de una hora, por lo que le pregunto al chavo que si es gratis. Me dice que sí, que lo puedo tomar sin pagarlo.
Voy saliendo del Seven y esta un señor gordo de barba, como de unos 40 y algo de años, se parecía un poco al Señor Barriga, personaje del Chavo del 8, iba vestido todo de azúl y con una docena de discos grabados en sobresitos blancos. Su apariencia lo delata también como alguien esconde una historia como triste o alguna enfermedad de esas de nervios. Cuando paso frente a él me dice: Hola, ¿No compras un disquito de Bon Jovi? Y le digo: De Bon Jovi no, pero a ver, ¿De qué más traes? Y dice: traigo de música disco de los 70, otro de Bon Jovi, una antología de Deep Purple... es que me gusta mucho el rock. Y yo: Bueno, dame el de Deep Purple, porque casi no los he escuchado, y si es una antología, pues mejor. El precio de 10 pesos me parece más que razonable, aparte de que mi café me lo habían dado gratis. Cuando vayan al Super Siete de la rotonda de Leones y Bolivar un domingo por la tarde, busquen a ver si identifican a este hombre, seguro que va comenzando con el negocio, ya traerá buenas sorpresas en esos sobresitos blancos. Ya hasta quiero ser su amigo...
